Tu llanta nueva puede tener tres años: léelo en el DOT

Los últimos cuatro dígitos del código DOT dan la semana y el año de fabricación. El 49 CFR 574.5 fija el formato, las recauchutadas llevan un número más corto y NHTSA no fija edad máxima.

Tu llanta nueva puede tener tres años: léelo en el DOT

La llanta que acabas de montar puede llevar tres años parada en una bodega, y no lo vas a saber por el dibujo: se ve nueva porque nunca rodó. El dato está moldeado en el costado, en los cuatro números que cierran el código DOT, y es el único que te dice cuándo se fabricó de verdad.

Qué son esos cuatro números

La regla federal que los obliga es el 49 CFR 574.5, que le exige a cada fabricante moldear en el costado un número de identificación de llanta (TIN) de 13 símbolos. El último grupo, y sólo ese, es el código de fecha: cuatro símbolos numéricos que identifican la semana y el año de fabricación.

Los dos primeros son la semana, empezando con "01" para la primera semana calendario completa del año. Los dos últimos son las dos cifras finales del año. El ejemplo que trae el propio reglamento es 0109: primera semana completa de 2009, o sea la que va del domingo 4 al sábado 10 de enero de 2009. La semana corre de domingo a sábado.

Traducido a taller: si los últimos cuatro dígitos dicen 2423, esa llanta salió del molde en la semana 24 de 2023. Aunque la hayas comprado esta mañana.

Las recauchutadas se leen distinto

Aquí es donde muchos operadores se pierden. El mismo 574.5 le pide al recauchutador un TIN de siete símbolos, no de trece, y ese número se refiere al recauchutado, no al casco original. Además, la letra "R" identifica a la llanta recauchutada y no forma parte del TIN.

O sea: en una recauchutada, la fecha que ves es la de la segunda vida de esa llanta. La edad del casco es otra historia, y no está en ese número.

Un detalle más que cambió hace poco: el código de planta pasó de dos símbolos a tres. Los fabricantes pudieron seguir usando el de dos hasta el 13 de abril de 2025, así que hoy vas a encontrar las dos formas conviviendo en el mismo patio.

Por qué le importa al que maneja

La goma envejece aunque la llanta no trabaje. Se oxida, pierde elasticidad y empieza a agrietarse desde adentro, y eso no se ve midiendo profundidad de dibujo: una llanta puede tener dibujo de sobra y estar vieja por dentro.

NHTSA no fija una edad máxima para retirar una llanta. Quienes sí ponen números son los fabricantes: la recomendación más repetida está entre los 6 y los 10 años desde la fecha de fabricación. Michelin recomienda inspección profesional anual a partir de los cinco años y reemplazo a los diez; Continental aconseja retirar las que pasen de diez, incluida la de refacción. Ninguna de esas cifras es ley, y por eso conviene ir al manual de tu llanta y de tu unidad antes que a la costumbre del patio.

Y al revés también aplica: la edad sola no condena una llanta. Presión, desgaste, daños y el trabajo que hizo pesan igual o más.

La revisión de diez segundos

  • Antes de pagar, pídele al vendedor que te deje ver el código de fecha de las llantas que te va a montar, no las del anuncio. Es la única forma de saber qué edad estás comprando.
  • Anota la semana y el año de cada posición cuando la montes. En una flota chica, esa libreta vale más que la memoria.
  • Revisa el costado, no sólo el dibujo: grietas finas en el flanco o entre los tacos son señal de goma envejecida.
  • La de refacción cuenta. Es la que más años acumula sin rodar y la que nadie mira hasta que la necesita.
  • En recauchutadas, ten claro que el número es del recauchutado. Si te importa el casco, pregunta por su historial.
  • Si el código no se ve, búscalo del otro lado: la norma obliga a marcarlo en un costado, y en muchas llantas el completo va en una sola cara.

El cierre preventivo

Una llanta vieja no avisa antes de reventar, y cuando revienta a velocidad de carretera no hay maniobra que la arregle. Leer cuatro números tarda diez segundos y es la diferencia entre saber qué traes montado y suponerlo. Los fierros nunca mienten: ese código estuvo ahí desde el primer día.

Si quieres que alguien más revise el estado de tus llantas y la suspensión que las castiga, en The Truck Savers hacen la inspección completa en Houston, Dallas y Monterrey.

Fuente original: 49 CFR 574.5 — Tire identification requirements (eCFR)