La litera tiene tres medidas según cuándo se instaló
La litera de 1975 en adelante mide 75 por 24 por 24 pulgadas. Las anteriores llevan mínimos menores y la salida tiene el suyo.

Pregúntale a diez operadores qué tan grande tiene que ser una litera y te van a dar diez respuestas. La regla da tres, y cuál te toca depende de una fecha que casi nadie revisa.
La sección es la 49 CFR 393.76, y es de los pocos lugares del reglamento federal donde el gobierno describe una cama.
Tres medidas, y las decide cuándo se instaló
Los mínimos son largo por ancho por alto, en pulgadas, y suben dos veces:
Instalada antes del 1 de enero de 1953: 72 por 18 por 18. Instalada entre esa fecha y el 30 de septiembre de 1975: 75 por 21 por 21. Instalada a partir del 1 de octubre de 1975: 75 por 24 por 24.
Hay dos detalles que deciden si una litera de verdad cumple su número. El alto se mide desde el punto más alto del colchón, no desde el piso. Y si la litera va sobre una suspensión mecánica ajustable, el espacio se mide con esa suspensión puesta donde quedaría con un conductor encima, no donde va vacía.
La forma también cuenta. Una litera instalada desde el 1 de enero de 1953 tiene que ser de forma generalmente rectangular. Las esquinas se pueden redondear, pero con radios que no pasen de diez pulgadas y media.
Dónde no puede ir
Una litera no se instala en un semirremolque ni en un remolque completo, con la única excepción de una casa rodante. Si queda dentro de la zona de carga del vehículo, tiene que estar compartimentada con seguridad del resto de esa zona.
Y desde 1953 va en la cabina o inmediatamente junto a ella, fijada con relación a la cabina. Una cama que se mueve por su cuenta respecto de la cabina no es una litera bajo esta sección.
La salida tiene su propia medida
Ésta es la parte que sorprende a quien está armando o comprando una adaptación. Tiene que haber una salida directa y expedita de la litera al asiento o al compartimento del conductor.
Para las literas instaladas desde el 1 de enero de 1963, esa salida tiene que ser una puerta o abertura de al menos 18 pulgadas de alto por 36 de ancho. Para lo instalado antes, la abertura debe tener área suficiente para contener una elipse de 24 pulgadas de eje mayor y 16 de eje menor.
Las instaladas antes de 1953 tienen una segunda opción: dos salidas, cada una de al menos 18 por 21 pulgadas, en extremos opuestos del vehículo, y cada una utilizable por el ocupante sin ayuda de nadie.
Si la litera no está en el compartimento del conductor ni tiene entrada directa a él, la regla exige un medio de comunicación con el conductor. Es deliberadamente sencillo: un teléfono, un tubo acústico, un timbre, un cordón de jalar o cualquier otro dispositivo mecánico o eléctrico.
Qué cuenta como equipada
La sección no dice sólo que la litera tenga que existir. Dice que tiene que estar debidamente equipada para dormir, y enumera qué significa eso.
Ropa de cama y cobijas, más una de cuatro opciones de colchón: muelles y colchón, colchón de resortes, colchón de hule celular o espuma flexible de al menos cuatro pulgadas de grosor, o colchón de fluido con grosor suficiente para no tocar fondo con el vehículo en marcha.
También necesita louvers u otro medio de ventilación adecuada, y quedar razonablemente estanca al polvo y a la lluvia.
El número que en realidad habla de sobrevivir
El párrafo (g) es fácil de saltarse y conviene leerlo dos veces. La litera debe estar ubicada de modo que las fugas del escape o del sistema de combustible no permitan que entren combustible, gases del combustible ni gases de escape, y de modo que el escape no la sobrecaliente ni la dañe.
Y luego viene la cifra que casi ningún operador ha visto. En todo vehículo fabricado a partir del 1 de julio de 1971, la litera necesita un medio para impedir que el ocupante salga despedido en una desaceleración. Esa retención tiene que estar diseñada, instalada y mantenida para resistir una fuerza total de 6,000 libras aplicada hacia el frente del vehículo y paralela a su eje longitudinal.
Seis mil libras son tres toneladas. Ésa es la carga que la regla asume que puede generar un cuerpo dormido cuando un camión se detiene de golpe, y es la razón por la que la correa de la cama no es un adorno.
Qué revisar en tu unidad
Busca la fecha de instalación de la litera, no el año-modelo del camión. Ella decide cuál de las tres medidas te toca.
Mide el alto desde arriba del colchón, y si la litera va sobre suspensión ajustable, déjala donde queda con peso encima.
Mira la abertura entre la litera y el asiento. Dieciocho por treinta y seis no es una sugerencia para nada instalado desde 1963.
Comprueba que la retención esté puesta, anclada y sin deshilachar, y que nadie la haya quitado para tender la cama más fácil.
Confirma que no se le haya agregado nada cerca que acerque el escape o el combustible más de lo que el fabricante previó.
Casi todo esto es una revisada de diez minutos con un flexómetro, y se salta porque una cama no se siente como equipo. Un taller que lee las secciones la trata como tal, y en The Truck Savers la litera entra en la revisión cuando llega la unidad, no sólo cuando alguien se queja de ella.