El costo por milla récord no es el diésel, es lo demás

El costo por milla más alto que ATRI ha medido no es el diésel. El costo total llegó a 2.260 dólares por milla con datos de 2024, y sin combustible el resto subió 3.6 por ciento hasta 1.779 dólares, un récord. Las millas vacías andan cerca del 16 por ciento. Lo que usted sí controla es el desgaste, y el desgaste se mide en el taller.

El costo por milla récord no es el diésel, es lo demás

La milla más cara que ATRI ha medido no se encareció por el diésel. En su análisis de costos operativos del autotransporte, el American Transportation Research Institute puso el costo total de mover un camión en 2.260 dólares por milla con datos de 2024. Quítele el combustible a esa cifra y lo que queda subió 3.6 por ciento hasta 1.779 dólares por milla: el costo operativo sin combustible más alto que ATRI ha registrado en su historia.

Léalo otra vez, porque cambia dónde hay que mirar. El diésel es la línea que todos vigilan, la que está escrita en números de un metro en cada salida. El récord lo pusieron las líneas que nadie anuncia: llantas, reparaciones, seguro, el pago del camión, el operador.

Por qué muerde la cifra sin combustible

El diésel sube y baja, y cuando sube usted lo ve venir con una semana de anticipación. El costo sin combustible no se comporta así: avanza como matraca. Una prima de seguro que brinca no regresa el trimestre siguiente. Un programa de llantas que rinde 20 por ciento menos de lo esperado no se corrige solo. Un camión que se come un juego extra de direccionales cada año ya le reescribió su costo por milla, y ningún letrero de gasolinera se lo va a decir.

Ésa es la diferencia entre un precio y un costo. El combustible es un precio que usted paga. Lo demás es un costo que usted construye, decisión por decisión, y la mayor parte se construye en el taller.

El 16 por ciento que casi nadie cotiza

ATRI también ubica las millas vacías en cerca del 16 por ciento de las operaciones de camión que no son tanque. Es casi una milla de cada seis quemando diésel, gastando llanta, sumando horas y generando exactamente cero ingreso. Cualquier costo por milla que usted calcule se está dividiendo entre millas que incluyen ésas.

Las flotas privadas lo atacan con software. US Foods reporta cerca de 2 por ciento anual de reducción de millas con planeación de rutas, y dice haber recortado 4.9 millones de millas desde 2022 aun creciendo en entregas. Volvo dice que el trabajo aerodinámico del VNL vale cerca de 7 por ciento en eficiencia de combustible, y hasta 10 por ciento en sleepers grandes según la configuración. Del lado del pago, Walmart dice que la compensación anual de un operador puede pasar de 100 mil dólares, recordatorio de que la línea más grande sin combustible es una persona, no una refacción.

Un owner-operator no tiene departamento de planeación de rutas. Lo que tiene es un camión que camina derecho o no camina derecho.

Lo que sí mueve su cifra sin combustible

Ésta es la versión honesta. Usted no controla el seguro. No controla lo que cuesta un camión nuevo. Controla el desgaste, y el desgaste es donde se puso el récord.

  • Alineación. Un eje motriz fuera de línea hace que el camión camine de lado mientras las direccionales se arrastran para mantenerlo derecho. Eso se paga dos veces: en diésel para vencer el arrastre y en un juego de direccionales que se muere antes.
  • Presión de llantas. La baja presión sube la resistencia al rodamiento y cocina la carcasa por dentro. Es lo más barato de esta lista y lo que más se salta.
  • Desgaste irregular. Plumeado, copeado y un hombro comido mientras el otro se ve nuevo no son defectos de la llanta. Son la llanta reportando un problema de suspensión o alineación en el único idioma que tiene.
  • Tiempo en ralentí. Las horas quemando diésel para climatizar la cabina le suman horas de motor a un camión que no se está moviendo: costo sin combustible disfrazado de combustible.

Saque su propio número antes de que cierre el trimestre

Tome sus últimos doce meses. Sume diésel, mantenimiento, llantas, seguro, pagos, permisos y su propio sueldo. Divida entre todas las millas que giró, cargadas y vacías. Ése es su costo por milla real, y es el único número que le dice si un flete paga.

Después hágalo otra vez sin el combustible. Si su lado sin diésel sube mientras sus millas se mantienen parejas, el camión le está avisando antes de romperse. Una revisión sin costo en The Truck Savers le pone números a eso: lecturas de alineación, patrones de desgaste y condición de suspensión, medidos y no adivinados. Para las horas de ralentí, un APU le quita la climatización al motor.

El costo por milla récord no se puso en la bomba de diésel. Se puso en mil lugares chicos donde el desgaste no se midió. Los fierros nunca mienten.

Fuente original: Transport Topics