Los últimos cuatro dígitos son semana y año

El costado trae la fecha de fabricación. Dos dígitos de semana, dos de año.

Los últimos cuatro dígitos son semana y año

Los últimos cuatro dígitos del costado de tu llanta son una fecha, y casi nadie los lee.

No son un número de parte ni un código de lote. La regla federal 49 CFR 574.5 dice que el código de fecha son cuatro símbolos numéricos y que es el último grupo del número de identificación de la llanta. Dos dígitos para la semana, dos para el año.

Cómo se lee en diez segundos

Busca DOT en el costado y lee hasta el final de esa cadena. Los últimos cuatro números son los que te interesan.

  • Los dos primeros: la semana. La regla usa 01 para la primera semana completa del año, 02 para la segunda, y así. La semana corre de domingo a sábado.
  • Los dos últimos: el año. Las dos últimas cifras del año de fabricación.

El reglamento pone su propio ejemplo: 0109 significa que la llanta se fabricó en la primera semana completa de 2009, la que empezó el domingo 4 y terminó el sábado 10 de enero.

Entonces una llanta que marca 2618 se hizo en la semana veintiséis de 2018. Eso es finales de junio de ese año, y te dice algo que ningún medidor de profundidad te va a decir.

El resto del número, en corto

Una llanta nueva trae un número de identificación completo de 13 símbolos, grabado en uno de los costados.

  • Código de planta, tres símbolos. Primer grupo. Identifica la planta y lo asigna la NHTSA.
  • Código del fabricante, seis símbolos. Segundo grupo, y sólo en llanta nueva.
  • Código de fecha, cuatro números. Siempre al final.

Un detalle que vale la pena si andas viendo inventario viejo: a los fabricantes se les permitió seguir usando el código de planta anterior, de dos símbolos, sólo hasta el 13 de abril de 2025. De ahí en adelante, tres símbolos.

El renovado se marca distinto, a propósito

Ésta es la parte que te ahorra discusiones en una compra.

Una llanta renovada trae un número de identificación más corto: siete símbolos, no trece. Lleva el código de planta y el de fecha, pero no el del fabricante, porque ese grupo no se puede usar en un renovado.

Y trae una marca aparte: el símbolo R, que se pone al momento de marcar el número. La regla es explícita en que la R no es parte del número de identificación. Es una bandera.

Así que si te dicen que un casco es nuevo y el costado muestra siete símbolos y una R, el costado tiene razón y el vendedor no. Esa revisión no cuesta nada y son unos segundos por rueda.

Qué te dice la fecha en realidad

Aquí hay que tener cuidado, porque es donde manda el folclor del taller.

El código de fecha es información, no una caducidad legal. La parte 574 exige que la fecha esté ahí y se pueda leer. No fija una edad máxima a la que una llanta de camión tenga que bajarse. El que te cite un número federal de años para una llanta comercial está citando algo que no está en esta regla.

Lo que la fecha sí te da es contexto para todo lo demás que estás viendo. Una llanta con dibujo de sobra y fecha de hace ocho años es otra cosa que una llanta con el mismo dibujo del año pasado. El hule envejece ruede o no ruede, y envejece más rápido parado al sol y al calor que trabajando cargado.

Las grietas en el costado, el cuarteo entre los bloques del dibujo y un hule duro y vidrioso significan más cuando ya sabes qué edad tiene la llanta.

Dónde te cuesta dinero

  • Al comprar un camión usado. Ocho llantas con fecha vieja son una compra que estás a punto de hacer encima de la que ya estás haciendo. Léelas todas antes de hablar de precio, con refacción incluida.
  • Al comprar llantas «que ya estaban en almacén». Una llanta puede ser nueva y aun así no ser reciente. Es una pregunta justa antes de que suba al rin, no después.
  • Al emparejar duales. Dos llantas de edades muy distintas en la misma punta envejecen y se desgastan diferente aunque el dibujo empate al principio.
  • En las cajas que están paradas. El remolque que pasa parado la mayor parte del año es donde se esconde el hule viejo. Esas llantas acumulan calendario sin acumular millas, y el calendario es la parte que se olvida.
  • Al meter una reclamación. La fecha es lo primero que pide un fabricante. Si no la puedes leer, no puedes ni empezar.

Anótalo una sola vez

La jugada práctica es aburrida y funciona. La próxima vez que el camión esté en el patio, dale la vuelta y anota los cuatro dígitos de cada posición, con refacción incluida, en la misma hoja donde traes tu peso vacío.

Es una sola pasada. Después de eso ya sabes cuál esquina es la más vieja sin meterte debajo de nada, y cambias por calendario en vez de cambiar en el acotamiento.

Nosotros revisamos llantas, alineación y suspensión en Houston, Dallas y Monterrey, y leemos las fechas con el camión arriba: thetrucksavers.com.

Fuente original: 49 CFR 574.5, requisitos de identificación de llantas (eCFR)