Los frenos necesitan 200 litros de agua

Son tractores de serie topados a 160 km/h. Los frenos llevan agua.

Los frenos necesitan 200 litros de agua

Un camión de carreras europeo lleva 200 litros de agua a bordo, y ninguno es para el motor.

Es para los frenos. Ese solo dato te dice más de lo que hacen estas máquinas que cualquier tiempo de vuelta.

El Campeonato Europeo de Camiones de la FIA corre tractocamiones en circuitos de asfalto, y lo primero que vale la pena saber es de qué salen: tractores de carretera de serie, de dos ejes. No chasis de carreras hechos a la medida. El mismo artículo básico que jala una caja por la autopista.

Los números, de la propia federación

La ficha técnica de la FIA pone al camión de carreras en alrededor de 5,300 kg, con cilindrada máxima de 13,000 cc, un turbo, y promedios de 1,200 hp y 5,500 Nm de par.

Y luego viene la parte que sorprende a quien asume que correr es revolucionar:

  • Máximo 3,000 rpm.
  • Velocidad tope 160 km/h, impuesta por reglamento.
  • 0 a 100 km/h en 5 segundos.
  • 30 a 160 km/h en 7 segundos.

Tres mil rpm. O sea un motor diésel de camión trabajando en el mismo rango de vueltas que el tuyo, entregando cuatro cifras de caballos, y aguantándolo vuelta tras vuelta.

Por qué le topan la velocidad

El techo de 160 km/h no es un límite técnico. Los motores lo pasarían sin despeinarse. Está escrito en el reglamento.

La razón es la masa. Cinco toneladas y cacho llegando a una curva traen una cantidad enorme de energía, y toda esa energía la tienen que convertir en calor los frenos y después sacársela de encima. Si subes la velocidad tope, la energía sube al cuadrado. El reglamento es una confesión: en esta categoría lo que manda es la física de parar, no la de avanzar.

Que es exactamente la razón por la que un camión cargado en una bajada es un problema de frenado antes que cualquier otra cosa.

Qué están haciendo esos 200 litros

Los camiones usan freno de disco ventilado adelante y atrás, accionado por aire comprimido a una presión que el reglamento tope en 12 bar. Encima de eso cargan tanques de agua que pueden guardar 200 litros, que se rocían sobre los frenos para sacarles calor durante la carrera.

Doscientos litros son 200 kilos de lastre que cualquier equipo de carreras quitaría feliz y no puede. De ese tamaño es el problema de calor.

Tu camión tiene el mismo problema y no trae tanque de agua. Tiene otra respuesta: freno de motor, freno de escape, relación de transmisión, y la disciplina de bajar en una marcha lo bastante corta como para que los frenos de servicio queden de reserva. Ir pisando el freno en una bajada es querer resolver con fricción lo que los de carreras no resuelven ni con fricción más 200 litros de agua.

El dato de consumo que vale citar

La FIA reporta el consumo en 100 litros de diésel por cada 100 km. Como 2.4 millas por galón, con biodiésel, en un camión que no jala absolutamente nada.

Es un buen recordatorio de a dónde se va el diésel de verdad. No a la carga. A la aceleración y al calor. Un camión de carreras es la versión extrema del mismo trato que hace cualquier operador: cada vez que aceleras fuerte y frenas fuerte, estás comprando velocidad con diésel y luego tirándola como calor en los discos.

Lo que un camión de carreras le enseña a uno de trabajo

  • El enemigo es el calor, no la velocidad. Una categoría armada alrededor de vehículos de 5 toneladas topa la velocidad y le agrega agua. Tu bajada merece el mismo respeto.
  • El disco ventilado es ventilado por algo. Si tu camión trae discos, los ductos de enfriamiento son parte del freno. Tapados de mugre son nada más rotores macizos y pesados.
  • La presión de aire también tiene techo por algo. El reglamento la topa en 12 bar. En tu camión el equivalente es el corte del gobernador y el recorrido del vástago, y los dos se salen de especificación calladitos.
  • El par es lo que mueve la masa. 5,500 Nm a 3,000 rpm es la misma lección que tu propia curva de par: el motor trabaja abajo, y andar buscando vueltas cuesta diésel sin agregar jalón.
  • Las piezas de serie, exigidas, fallan de forma predecible. Debajo son tractores de carretera. Lo que los rompe en un circuito es lo que desgasta el tuyo en ruta, nada más que más rápido.

La parte que se traduce directo

Las categorías de carreras existen para comprimir el tiempo. Un fin de semana de carrera le mete a un juego de frenos una década de ciclos de calor y te enseña dónde se rinde.

Lo que el ETRC sigue demostrando es que en un vehículo pesado el componente que limita casi nunca es el motor. Es todo lo que va después y tiene que absorber lo que el motor produjo: frenos, baleros, suspensión, llantas. ¿Te suena? Ése es el argumento preventivo completo, corriendo a 160 km/h con gente mirando.

Si tu camión se jala de un lado al frenar, si una punta de rueda te calienta más que las otras, o si el pedal se siente distinto cargado que vacío, eso es calor y geometría hablándote. Nosotros revisamos frenos, baleros, suspensión y alineación en Houston, Dallas y Monterrey: thetrucksavers.com.

Fuente original: FIA, ETRC — Time To Get Trucking Technical